Comenzó este fin de semana la 21° Fiesta Nacional del Chamamé
12.01.11

Desde el sábado, el “Cosquín correntino”, comenzó a las orillas del Paraná, donde cuenta tanto la tradición como las versiones más modernizadas de este género folclórico litoraleño.

Por Clarin
Gentileza Foto Info Libres

el sábado pasado comenzó por fin la 21° Fiesta Nacional del Chamamé. El arranque fue bien inédito: una Rave Chamamecera frente al Paraná. Luego, el domingo, hubo gran bailanta de tarde en el mismo espacio, la Costanera Sur. Y quedó inaugurada formalmente el lunes, primero, con uno de los Foros en el Museo de Artesanías: “La fuerza chamamecera en sus ritmos y sus bailes”, y a la noche en la apertura oficial, la primera luna en el Anfiteatro Mario del Tránsito Cocomarola. Llegarían los artistas de peso local, regional, e invitados: Jairo, el gaúcho Luiz Carlos Borges, la acordeonista japonesa Yuki Makita, el Espectáculo “Hermanados” -el arpista paraguayo Francisco Giménez y el Ballet Folklórico Nacional- el Cuarteto Santa Ana, Nendivey, Sangre Paiubrera, Juancito Güenaga, Raúl Barboza, y, claro, Ramona Galarza… Pero otro fervor, o al menos bajo otros sonidos, estuvo el sábado 8 con el chamamé rave y lo más selecto del folclore mirado desde lo electrónico, los samplers y el riesgo digital, con bits al cielo esa noche correntina: en el día del Gaucho Gil llegaron sonidos de agua y de máquinas ahí en Costanera Sur, en un predio abierto a las estrellas -el Paraná oleando a cien metros- con sillones rojos a tono con las luces. ¿Música electrónica para abrir la “fiesta mundial del chamamé”, antes del reguero imparable de siete lunas, desde anteayer, y números invitados en el escenario oficial? Fue posible en Corrientes. Y aunque pesaban los resquemores horas antes, el sábado, por la lluvia a cántaros, al final arribaron los electrónicos: Tonolec, Terraplén, Tremor y VJ Matapixeles, Sound System Chamigo, VJ Next y Lagartijeando DJ Set. Delante de las pantallas caleidoscópicas, le tocó primero a Terraplén, casi a la una de la madrugada. El público: familias en reposeras, adolescentes rumbo a los boliches pegados al predio, y, en número creciente, la tribu electrónica correntina. Gaby Kerpel, de Terraplén, sonreía antes de tocar: “Con Bárbara Palacios y Mariana Yegros en voces, trajimos un DJ Set, con varias versiones de chamamés -uno se llama Bendito - y remixamos nuestros propios temas para que fuera onda fiesta bailable”. La herejía iba a ser así: “Agarré un loop de Los Majestuosos, un grupo de chamamé, y presentaremos Carretel con Los Fueyes Correntinos”. Y lo callaron las sirenas de bomberos -la largada- emulando un sapucay maquinal y frenético, en afinidad con la rave y con el gaucho que en el escenario agitaba la bandera verde con la leyenda de la Fiesta Chamamé XXI.
Tras Terraplén, con los sonidos espaciales de Kilómetro 11 (la estrella de la rave , también de las lunas por venir) quedó el clima para Tonolec, para sus canciones con letras en idioma qom y varios brillos del litoral sin remixes gastados: El Cosechero , de Ramón Ayala; Cacique Catán , de Cocomarola, entre otros. Después, los sonidos balcánicos, latinos, rock y chamamés desde consolas de Sound System Chamigo del cordobés Simja Dujov, con invitados: Víctor Renaudeu (violinista del Chango Spasiuk) y Ernesto Martínez Riera en acordeón (él, en Blas Martínez Riera Grupo), en el acordeón. El festejaba: “Estuvo bien el set, eh. Y la gente bailaba. Yo a propósito quería tocar acá. Me preguntaron: ‘¿Querés que te anuncie con un alias?’ Y yo: ‘No, no, decí Ernesto Martínez Riera’. ¿Y por qué? Blasito, mi padre, lo sabía: él también se veía un renovador”. Y el acordeonista levantó la vista: se venía Tremor al escenario; pura calidad rockera, telúrica, experimental, con Camilo Carabajal, Gerardo Farez y Leonardo Martinelli.
Cemento, noche y el Paraná. Tras el domingo, cuando en Costanera sur se hizo la Gran Bailanta chamamecera, en otro atardecer tras la lluvia, con naranjas indecibles sobre el Paraná, algarabía de familias –de nuevo en reposeras- mateaban. Esperaban los conjuntos (y a la elección de la nueva Reina Nacional del Chahamé), viendo bailar a las parejas bajo las bombitas de colores junto a las palmeras. Se hizo lunes, por fin: el día de la primera luna iba a ser con lluvia, claro, pero mucho más tarde, recién con Jairo… Ahí, en el Anfiteatro Cocomarola, la apertura oficial, casi sobre las 22, fue sentida: luego de la invocación al chamamé como “una trinchera cultural”, del padre Julián Zini, hondo poeta del Litoral, apareció ella: La virgen de Itatí, traída por un jinete.
La dejaron en el escenario y con ella fue otra: Ramona Galarza –los sapucays, para ella- con A mi Corrientes porá . Disfrutó, se emocionó y se despidió del público en el anfiteatro (que recién se colmaría pasadas las 23) con su batería de clásicos. Y apenas bajó del escenario, habló con Clarín : ¿Qué le pareció la Rave? “Ah, bueno, que desvirtúen al chamamé conmigo no va. Esta es la música que me gusta, como me gusta la música paraguaya que estamos escuchando ahora, pero primero el chamamé”.
Y lo que escuchaba Ramona detrás de escena era el arpa de Francisco Giménez, aquí en la autoproclamada “capital mundial del chamamé” –slogan de la fiesta- haciendo Pájaro campana en el clímax del espectáculo “Hermanados” (auspiciado por Cultura de la Nación)… “La verdad, un show muy, muy”, alzó la voz una paraguaya allá en las filas del medio, y no pudo seguir, quebrada por la emoción. Hubo números locales, la gente los oía degustando chipá y bebidas –el fernet, a $ 20- y dudaba si sentarse a las mesas al aire libre junto a los puestos de comidas: eso se cobra, aquí, $ 40. Casi sobre la una, la mega-pantalla LED del escenario iluminó el rostro de Yuki Makita, acordeonista y discípula de Raúl Barboza: la japonesa hizo clásicos, cantó por fonética, y logró la ovación: una presencia misteriosa, el chamamé en ella. Pero más tarde se impuso la furia correntina: llovía a cántaros cuando empezaba Jairo; la gente buscó reparo sin suerte hasta que en segundos bajó la luna otra vez. El cordobés ofreció Antiguo dueño de las flechas y abordó -frente a otra batería de sapucays- varios chamamés junto a los Hermanos Néstor y Ariel Acuña. Eran las tres y a él, en la Fiesta, le quedaba un recuerdo: El valle y el volcán , que dedicó a María Elena Walsh mientras salían las estrellas. Quedaba todavía la espera con aroma a Mercosur: Raúl Barboza, solo y con Luiz Carlos Borges. El misionero y el gaúcho lograron una sentida parecería del litoral ya escrito -clásicos a dos fueyes, sonrisas puras- y para el que aún espera delante. ¿Cómo explicarlo? Difícil: el agua no puede frenarse.
INFORMACION
A partir de las 21 hs., hoy la Fiesta sigue con Los Hermanos Barrios, Antonio Tarragó Ros, el brasilero Luiz Marenco, Coqui Ortiz, Monchito Merlo, Las Hermanas Vera (con Guillermo Bonetto, de Los Cafres), Irupé Tarragó Ros, Marcelo Dellamea, Lucas Segovia y Víctor Heredia, entre otros. Y mañana: Chango Spasiuk, el Dúo Verón-Palacios, Coquimarola (con Antonio Ríos), Os Serranos de Brasil, Los Orrego de Paraguay, Blas Martínez Riera Grupo, Tilo Escobar, Aymama, entre otros, y cierra Amandayé.
 
Clarin

Comentarios

Enviar un comentario nuevo

El contenido de este campo se mantiene privado y no se mostrará públicamente.
  • Las direcciones de las páginas web y las de correo se convierten en enlaces automáticamente.
  • Etiquetas HTML permitidas: <a> <em> <strong> <cite> <code> <ul> <ol> <li> <dl> <dt> <dd><img><embed>
  • Saltos automáticos de líneas y de párrafos.

Más información sobre opciones de formato

Type the characters you see in this picture. (verify using audio)
Type the characters you see in the picture above; if you can't read them, submit the form and a new image will be generated. Not case sensitive.

Copygright 2009 DiarioCero | Todos los derechos reservados. Diseñado por